“Trump y yo, hemos tenido un viaje de los mil demonios. Odio que termine de esta manera. Dios mío, lo odio. Desde mi punto de vista, ha sido un presidente trascendental", declaró Graham visiblemente emocionado, una vez que las autoridades despejaron a los agresores y permitieron que los senadores recuperaran su hemiciclo. "Lo único que puedo decir es que conmigo no cuenten. Ya basta”.
De crítico acérrimo a aliado feroz: la larga y extraña amistad de Graham con Trump
WASHINGTON (AP) — Después del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, el senador Lindsey Graham afirmó que ya había tenido suficiente del hombre al que vitoreaba la turba que irrumpió en el pilar de la democracia estadounidense: el presidente Donald Trump.
Pero no fue así.
Graham, el republicano de Carolina del Sur que murió inesperadamente la noche del sábado a los 71 años, se dio cuenta de que el futuro de su partido estaba inextricablemente ligado a Trump y rápidamente volvió a convertirse en un férreo defensor. El giro convirtió lo que alguna vez pareció una ruptura definitiva en apenas otro vaivén en la relación entre el poderoso senador y el presidente que llegó a dominar su partido.