Jack Riley, viceadministrador de la DEA, dijo el jueves que la última semana ha estado muy ocupado hablando con sus homólogos mexicanos y ayudando a coordinar los esfuerzos estadounidenses para capturar, por tercera vez en 15 años, a uno de los narcotraficantes más prolíficos y violentos del mundo.
"Este tipo me ha causado uno de mis mejores días y los peores días de mi vida en el transcurso de un año", dijo Riley a The Associated Press. "Estamos haciendo todo lo posible para localizarlo, como hicimos hace un año más o menos, cuando lo atrapamos".
Diversas autoridades estadounidenses, incluidos legisladores y funcionarios policiales, habían solicitado la extradición de Guzmán a Estados Unidos desde que fue arrestado en febrero de 2014. Sin embargo, las autoridades mexicanas dijeron que el capo no sería enviado a territorio estadounidense hasta que no hubiera cumplido en México su sentencia por todos sus delitos.