El titular del bloque demócrata en el Senado, Harry Reid, las aprovechó bien el martes al atacar primero a Trump por las críticas que hizo a su correligionario John McCain y luego a un blanco más grande: la enorme gama de aspirantes republicanos y al partido en su conjunto.
Reid, de Nevada, dijo que si bien los rivales de Trump por la candidatura republicana rechazaron casi unánimemente su insinuación de que McCain no es un verdadero héroe de guerra, fueron mucho más tibios al responder a las declaraciones del magnate inmobiliario de que los inmigrantes mexicanos son "criminales" y "violadores".
"Detrás de ese silencio se oculta una verdad lamentable, que es la siguiente: Cuando se trata de la política inmigratoria, no hay una diferencia significativa entre el Partido Republicano y Donald Trump", dijo Reid.