Sin embargo, no siente ninguna presión del único sector que podría obligarlo a abandonar la contienda por la candidatura presidencial republicana para los comicios de 2016: los donadores políticos.
El empresario multimillonario sufraga su propia campaña, y eso significa que los republicanos lo tendrán alrededor más tiempo del que algunos dirigentes del partido quisieran.
"Nadie abandona una contienda presidencial porque se canse, o porque crea que no tiene los votos. La abandonan porque se les acaba el financiamiento", declaró Frank Luntz, encuestador del Partido Republicano.