La cifra va en aumento desde que Estados Unidos reveló por primera vez en agosto pasado que empleados de la embajada y sus familias en La Habana han sido afectados en su salud por incidentes misteriosos e inexplicables.
El gobierno del presidente Donald Trump dijo después que determinó que los incidentes fueron “ataques específicos” que aún se presentan, sin que los investigadores hayan identificado al responsable o un arma.