Estados Unidos comenzó a lanzar ataques aéreos en Siria en 2014 y al año siguiente ingresaron tropas terrestres para combatir al Estado Islámico (ISIS por sus iniciales en inglés) y entrenar a los rebeldes sirios en un país destruido por la guerra civil. A través de Twitter, Trump declaró abruptamente que la misión había sido completada.
“Hemos vencido a ISIS en Siria, mi único motivo para estar ahí durante la presidencia de Trump”, dijo, mientras el vicepresidente Mike Pence se reunía con altos mandos en el Pentágono. Funcionarios federales dijeron que aún no se han finalizado muchos de los detalles sobre el retiro de las tropas, pero prevén que salgan del país hacia mediados de enero.
Un alto funcionario del gobierno federal, que habló con los reporteros bajo condición de anonimato, dijo que Trump tomó la decisión basándose en su creencia de que Estados Unidos no tiene otro papel en Siria más que combatir al Estado Islámico, cuyos militantes controlan alrededor del 1% del territorio que solían tener durante su apogeo.