Fabricantes de automóviles chinos se establecen en México para aprovechar las reglas comerciales de Norteamérica.
Fabricantes de automóviles chinos se establecen en México para aprovecharse de reglas comerciales y vender autos super baratos en EEUU
Es un escenario que aterroriza a la industria automotriz estadounidense.
Una vez instalados, envían vehículos eléctricos de precio megabajo a Estados Unidos.
A medida que los vehículos eléctricos (EV, por sus siglas en inglés) chinos salen a la venta en todo el país, a los EV de fabricación estadounidense —que cuestan un promedio de 55.000 dólares, aproximadamente el doble del precio de sus contrapartes chinas— se les dificulta competir. Las fábricas cierran. Los trabajadores pierden sus empleos en el corazón industrial de Estados Unidos.