El secretario de Justicia adjunto interino, Emil Bove, ordenó los despidos de los fiscales que trabajaron en los casos del 6 de enero, días después de que Trump indultara a más de 1.500 personas acusadas en el ataque de ese día al Capitolio federal, según un memorando obtenido por The Associated Press. Aproximadamente dos docenas de empleados de la oficina del fiscal federal en Washington fueron despedidos, según una persona al tanto del asunto que habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizada a declarar sobre cuestiones de personal.
Gobierno de Trump despide a fiscales de casos del 6 de enero e intenta echar a agentes del FBI
Un memorando de Bove por separado identificó a más de media docena de altos ejecutivos del FBI a quienes se les ordenó renunciar o ser despedidos para el lunes, y también solicitó los nombres y registros relacionados con todos los agentes que trabajaron en las investigaciones sobre los disturbios en el Capitolio, una lista que el director interino de la agencia dijo que podría ascender a miles. Bove, quien defendió a Trump en sus casos penales antes de sumarse al gobierno, indicó que funcionarios del Departamento de Justicia llevarían a cabo un “proceso de revisión para determinar si se requiere tomar acciones adicionales sobre el personal”.
“Como hemos dicho desde el momento en que aceptamos asumir estos papeles, nos vamos a apegar a la ley, a la política del FBI y a hacer lo que sea en el mejor interés de la fuerza laboral y del pueblo estadounidense, siempre”, escribió el director interino del FBI, Brian Driscoll, en una carta al personal.