Ex marine, pastor de jóvenes durante años, Ramaeker tiene su oficina en un suburbio de Omaha llena de golosinas porque comer calma un poco a los chicos en medio de una crisis.
Guardias de escuelas: Mucho más que agentes armados
Siempre se pregunta qué haría si un individuo armado ataca la escuela, como sucedió en mayo en Uvalde (Texas), cuando un joven mató a 19 niños y dos maestros en un aula de cuarto grado. El temor de que el próximo episodio de ese tipo suceda en su escuela atormenta a los “school resourse officers”, como se denomina a los agentes que velan por la seguridad en las escuelas de todo el país, y dificulta más todavía un trabajo ya de por sí complejo. Se espera que estén listos para dar pelea y generar confianza en los padres y los estudiantes.
Ramaeker, quien practica artes marciales, dijo que está dispuesto a hacer todo lo que esté a su alcance para proteger a los estudiantes y al personal escolar. Siempre lleva consigo un revólver en la cintura y tiene un rifle en su oficina. Afirma que los agentes deben estar mentalmente preparados para un tiroteo y para tomar decisiones rápidas.