El resultado fue una serie de mensajes por momentos contradictorios. Aun mientras los candidatos rogaban a sus partidarios a que fuesen a votar, algunos también trataron de reducir las expectativas y se enfocaron en la elección siguiente en New Hampshire el 9 de febrero y en los comicios siguientes.
El republicano Donald Trump, ligero favorito sobre Ted Cruz en Iowa, pronosticó que varios senadores lo avalarán en vez de su colega de Texas.
Por su parte la demócrata Hillary Clinton, en una puja reñida con el senador de Vermont Bernie Sanders, insinuó que las motivaciones políticas explicaban el revuelo causado por el anuncio del Departamento de Estado el viernes de que mantenía el secreto sobre algunos correos electrónicos que aquella usó mientras era secretaria de estado.