Ambas situaciones podrían contribuir a que Irán avance en la fabricación de una bomba atómica y a que el grupo extremista Estado Islámico regrese a Irak, convirtiendo al Medio Oriente en una región más peligrosa e inestable.
En un pronunciamiento que abona a las tensiones, el mandatario estadounidense Donald Trump amenazó con exigir a Irak una indemnización de miles de millones de dólares o imponerle “sanciones que nunca ha visto antes” si concreta la expulsión de los efectivos estadounidenses.
Ante la votación en el Parlamento iraquí relacionada con la expulsión de los efectivos estadounidenses, Trump reaccionó con una amenaza monetaria cuando señaló que Estados Unidos espera que le reembolsen sus inversiones militares en Irak antes de retirarse y amenazó con imponer sanciones económicas si su país no recibe un trato adecuado.