El ex vicepresidente de Estados Unidos logró su tercera gran victoria en igual número de semanas en medio de una enorme incertidumbre por la coincidencia de las primarias con los esfuerzos para ralentizar la propagación del COVID-19, la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus, que ha paralizado grandes sectores de la vida estadounidense. Ohio canceló sus primarias y, aunque se celebraron según lo programado en los otros tres estados, el personal de los centros de votación y los electores tuvieron problemas.
Sin embargo, Biden parece tener la candidatura presidencial de su partido al alcance. Su trío de victorias le hicieron duplicar la cantidad de delegados obtenida por Sanders, dándole una ventaja casi insuperable. También han aumentado los dirigentes demócratas y donantes que han expresado su respaldo a Biden, a quien consideran la mejor opción para enfrentar al presidente Donald Trump en los comicios de noviembre.
En un mensaje transmitido en vivo desde su casa en el estado de Delaware, Biden pareció asumir una postura más de abanderado presidencial que de precandidato. Hizo un reconocimiento al senador de Vermont por proponer asuntos cruciales como una atención médica asequible y la lucha contra el cambio climático.