Al igual que otras universidades prestigiosas de Estados Unidos, Harvard ha aprovechado su prestigio global durante años para reclutar a los mejores estudiantes del mundo. Ahora, el creciente número de inscripciones de alumnos extranjeros ha dejado vulnerables a las universidades a una nueva línea de ataque del presidente Donald Trump. El mandatario ha comenzado a usar su control sobre las fronteras del país para presionar en su lucha por reformar la educación superior estadounidense.
Las principales universidades de EEUU se expandieron globalmente. Con Trump, esto es un problema
El ataque más reciente de Trump contra Harvard se apoya en una amplia ley federal con el fin de prohibir que estudiantes extranjeros ingresen al país para asistir al campus en Cambridge, Massachusetts. Su orden afecta sólo a Harvard, y un juez federal bloqueó temporalmente la medida el jueves por la noche. Pero la orden de Trump representa una amenaza para otras universidades a las que su gobierno ha acusado de ser focos de liberalismo que requieren ser reformados.
Esto está sacudiendo a los campus bajo escrutinio federal, incluida la Universidad de Columbia, donde los estudiantes extranjeros constituyen el 40% del alumnado. A medida que el gobierno de Trump intensificó las revisiones de nuevas visas estudiantiles la semana pasada, un grupo de profesores y exalumnos de Columbia expresó su preocupación por los poderes de control que tiene el mandatario.