Cuando la gente comenzó a decir que Donald Trump se postularía para presidente, Sarah pensó que era una broma y no algo que debía tomar con seriedad. Pero el 8 de noviembre pasado, dice, "ocurrió lo impensable": Trump ganó las elecciones en Estados Unidos.
Los que están cumpliendo con su promesa de irse de Estados Unidos si Donald Trump llegaba a la presidencia
Sarah, quien pidió que no usáramos su apellido por temores de seguridad, de inmediato llamó a su esposo, que estaba fuera del país en un viaje de negocios.
Le dijo: "Se acabó. Me quiero ir. Y no estoy bromeando". La respuesta de su esposo fue: "Lo sé. Nos podemos ir".