El nuevo estándar —respaldado por los defensores de los derechos de los animales— ha enfurecido a muchos productores en todo el país, pues aquellos avicultores de Iowa, Ohio y otros estados que vendan huevos a California deberán cumplir con los mismos requisitos.
Según las nuevas reglas, los productores deberán poner menos gallinas en cada jaula o invertir en gallineros renovados, un gasto que será transferido a los compradores. California es el mayor consumidor de huevos de la nación e importa alrededor de un tercio de su abastecimiento.
Jim Dean, presidente y director general de Centrum Valley Farms en Iowa y Ohio, dijo que una de sus plantas en las que albergaba 1,5 millones de gallinas, ahora está a medio ocupar para cumplir con los estándares de California. Dijo que podría tener que renovar completamente otra construcción.