En la otra, la presidenta de la cámara baja abre un paquete de carne seca con los dientes durante el asalto del 6 de enero de 2021 al Capitolio, mientras habla por teléfono con Mike Pence, instruyendo al vicepresidente republicano sobre cómo mantenerse a salvo de la turba que venía por ambos. “No dejes que nadie sepa dónde estás”, le advirtió.
Nancy Pelosi deja huella indeleble en la política de EEUU
WASHINGTON (AP) — Hay dos imágenes muy intensas en las que se ve a Nancy Pelosi enfrentarse al extremismo violento que salió a la luz en los últimos años de su carrera política. En una de ellas, la presidenta de la Cámara de Representantes se muestra inusualmente conmocionada en una entrevista televisiva al relatar un ataque brutal contra su marido.
Esa Pelosi, serena y al mando en un momento de caos, áspera, pero correcta en todo momento, es con quien los legisladores se han engatusado durante dos décadas, además de haberla obedecido, respetado y temido.
Ella es la mujer más poderosa de la política estadounidense y una de las líderes legislativas más importantes del país. Ahora, a los 82 años, ante las pérdidas políticas y un trauma personal, está poniendo fin a su era.