Después de la detención de Dylann Roof, el racista fanático que asesinó a nueve personas este jueves en una iglesia de Charleston, el presidente de Estados Unidos brindó una conferencia desde la Casa Blanca. Allí reconoció que "este tipo de violencia no sucede en otros países desarrollados".
"Es importante que el pueblo de Estados Unidos asuma este problema", remarcó el mandatario demócrata en referencia a los reiterados casos de tiroteos que se registraron en los últimos tiempos.
Desde el salón de conferencias de la Casa Blanca Obama advirtió que la justicia norteamericana "hará todo lo posible para que se haga justicia" e informó que Roof ya se encuentra detenido.