WASHINGTON (AP) — Atemperando su histórica modificación de política hacia Cuba con una dosis de realismo, el presidente Barack Obama dijo el viernes que el cambio podría no llegar rápidamente a la isla.
Insinuó que el Congreso mantendrá el embargo económico estadounidense hasta que los legisladores puedan medir el ritmo de los avances en esa "sociedad herméticamente sellada".
Aun así, el sorpresivo anuncio de Obama esta semana de que Estados Unidos estaba poniendo fin a su congelación de las relaciones diplomáticas con Cuba, un remanente de la Guerra Fría, pareció haber contribuido a llenar de ánimo al presidente en los últimos días de un difícil sexto año en el puesto.