Obama ha estado reduciendo las penas de cárcel a pasos agigantados en sus últimos meses como jefe de Estado. En total ha reducido más penas de cárcel que los 11 presidentes anteriores en conjunto, informó la Casa Blanca.
La mayoría de los beneficiados habían sido acusados de delitos no violentos vinculados a drogas, aunque algunos habían sido imputados de uso de armas de fuego relacionado con el narcotráfico. Una buena parte de ellos estaban cumpliendo cadena perpetua.
"No tiene ningún sentido que alguien que cometió un delito no violento esté décadas o incluso su vida entera en la cárcel", escribió Obama en Facebook. "Eso no es un buen uso para el dinero de los contribuyentes, y no es benéfico para la seguridad pública tampoco".