WASHINGTON (AP) — Con una reciente racha de activismo, el presidente Barack Obama está sacudiendo el estatus quo del gobierno y creando una nueva normalidad para sus sucesores.
Ya sea con la inmigración o el acceso a internet, el cambio climático o Cuba, Obama está preparando una base que, aunque frágil y sujeta al cambio, está definiendo cómo entra a sus dos últimos años de su presidencia y lo que deja para el próximo inquilino de la Casa Blanca.
Desde que las elecciones del 4 de noviembre dieron a los republicanos el control total del Congreso, Obama ha actuado sin ataduras en política interior y exterior. La lista es importante. Además de adoptar acciones executivas para proteger a millones de inmigrantes de la deportación, asegurar objetivos climáticos con China y emprender una histórica apertura diplomática con La Habana, Obama ha buscado sostener nuevos lazos con el alguna vez esquivo Myanmar, impedir la explotación petrolera y de gas en la bahía de Bristol en Alaska y afirmar la "neutralidad de la red".