Ambos pasaron por alto las recientes tensiones sobre espionaje, que habían dañado la relación entre sus respectivos países. Durante una conferencia conjunta en la Casa Blanca, Obama elogió a Brasil como una potencia mundial, cuya relación con Estados Unidos es fundamental en las relaciones con América Latina.
El presidente dijo que Brasil es un "socio absolutamente indispensable" en sus esfuerzos para promover la seguridad y los intereses de Estados Unidos alrededor del mundo.
"Confío completamente en ella", dijo Obama de su contraparte. "Ningún país tiene intereses idénticos. Siempre habrá fricciones".