El anuncio fue efectuado menos de una semana después de unas elecciones presidenciales vistas como un referendo sobre la forma como el presidente Donald Trump ha manejado el flagelo, que ha provocado la muerte de más de 1,2 millones de personas en todo el mundo, incluyendo casi un cuarto de millón tan sólo en Estados Unidos.
“Estamos en una posición en la que posiblemente podremos ofrecer algo de esperanza”, le dijo a The Associated Press el doctor Bill Gruber, vicepresidente de desarrollo clínico en Pfizer. “Nos sentimos muy alentados”.
Ahora Pfizer, que está desarrollando la vacuna junto con su socio alemán BioNTech, se encamina a solicitar este mes la aprobación para su uso de emergencia por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), una vez que tenga a la mano la información sobre inocuidad.