Pero la tarea hasta ahora ha resultado sumamente difícil, por lo que han recurrido a una misión más accesible: unir al partido en contra de los Clinton.
Trump, hasta hace poco un empresario de bienes raíces y estrella de los reality shows, fue nominado oficialmente el martes en la noche con lo que se consagró en el corazón de la política estadounidense. El conteo de votos fue seguido de una muestra de la estrategia bifurcada que persiguen los partidarios de Trump: dejar que la familia hable maravillas de él, mientras otros políticos se dedican a despotricar contra Clinton.
Paul Manafort, asesor de Trump, reconoció el miércoles que la estrategia contiene esos dos componentes, pues según dijo la campaña "está tratando de demostrar otras facetas de su personalidad".