"Creo que hacía tiempo que Estados Unidos debía tener relaciones con Cuba. No hay amenaza ahí", dijo Alex Bega, de 30 años y procedente de Los Ángeles. "Creo que las sanciones que les imponemos están bastante obsoletas".
La reanudación de las relaciones normales puso fin a décadas de hostilidad entre los dos países, que se agravó cuando el presidente John F. Kennedy y el mandatario cubano Fidel Castro se enfrentaron por la expansión soviética en las Américas.
El nuevo estado diplomático, sin embargo, no acaba con disputas latentes como las reclamaciones cruzadas de reparaciones económicas, el deseo de La Habana de poner fin a más de 50 años de embargo comercial y la presión de Estados Unidos para que Cuba haga mejoras en materia democrática y de derechos humanos.