El encuentro sería un evento sin precedentes tras siete décadas de hostilidades entre Washington y Pyongyang. Los dos países permanecen en estado de guerra debido a que la Guerra de Correa de 1950 a 1953 terminó con un armisticio y no con un acuerdo de paz.
"Se ha realizado un gran avance", tuiteó Trump después que el director de seguridad nacional de Corea del Sur, Chung Eui-yong, anunciara los planes a los reporteros en una presentación a la que se convocó apresuradamente en uno de los accesos a la Casa Blanca.