Trump firmó el miércoles una serie de órdenes ejecutivas con las que apuntó a las universidades que considera contrarias a su agenda política. Una orden exigía la aplicación más estricta de una ley federal que requiere que las universidades revelen sus vínculos financieros con fuentes extranjeras, mientras que otra exige una reorganización de los organismos acreditadores que deciden si las universidades pueden aceptar la ayuda financiera federal que se le otorga a los estudiantes.
Trump firma órdenes ejecutivas dirigidas a universidades y esfuerzos de igualdad escolar
Los vínculos financieros de las universidades con fuentes extranjeras ha sido tema de preocupación durante mucho tiempo entre los republicanos, en particular los lazos con China y otros países con relaciones adversas con Estados Unidos. El tema se convirtió en una prioridad durante el primer mandato de Trump y resurgió la semana pasada cuando la Casa Blanca buscó retener fondos como herramienta de presión en su creciente batalla con la Universidad de Harvard.
La Casa Blanca dijo que necesitaba tomar medidas porque Harvard y otras universidades han violado rutinariamente una ley federal de divulgación, la cual se ha aplicado de forma inconsistente desde su aprobación en la década de 1980. Conocida como la Sección 117 de la Ley de Educación Superior, la ley requiere que las universidades revelen regalos y contratos extranjeros con un valor de al menos 250.000 dólares.