Puerto Rico 04 octubre 2021

El gobierno de Puerto Rico implementa lentamente el cambio a los carros eléctricos

Todavía no hay infraestructura suficiente para comenzar la transformación obligada por leyes estatales e impulsada desde Casa Blanca

A casi dos años de que se aprobara legislación para impulsar la compra de carros eléctricos, el gobierno va a cuentagotas en la implementación de lo dispuesto y en la Isla no hay infraestructura que aguante un sistema en el que los autos dependan del sistema de energía eléctrica.

Con el sistema eléctrico defectuoso, uno de los retos del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) es crear un reglamento que evite que los carros eléctricos se conviertan en una carga adicional para el sistema energético. Para los conocedores del tema, lo ideal sería que se construya primero una red de energía renovable que atienda la necesidad de carga energética de estos vehículos.

A finales del mes pasado, el Negociado de Energía realizó una vista pública para discutir ideas que faciliten la creación de un reglamento para la construcción de infraestructura que permita tener más vehículos eléctricos en la Isla.

El presidente del negociado, Edison Avilés Deliz, puntualizó que además de las leyes aprobadas en la Isla, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció recientemente una propuesta para que la mitad de los vehículos vendidos en Estados Unidos para 2030 sean eléctricos. En la Isla hay al menos dos leyes que exigen adelantar la llegada de los autos eléctricos, pero muchas de las disposiciones de estas leyes no se han puesto en práctica.

Avilés Deliz expresó a EL VOCERO que van evaluar el uso de los carros eléctricos en la Isla para asegurar que el reglamento regule la utilización de estos vehículos cuando se popularicen.

El funcionario entiende que no representa problema el estado en que se encuentra la red eléctrica, porque la expectativa es que el sistema mejore con los más de $9,000 millones en fondos federales asignados para repararla.

“Si las plantas no están dañadas, capacidad tenemos y si estos autos se fueran a alimentar de ese sistema, es suficiente. Pero esa no es la finalidad. La finalidad es que esos centros de carga no se alimenten de generación fósil, sino de generación renovable con baterías”, señaló.

“Por lo tanto, eso es parte de lo que estamos promoviendo. Ver cómo podemos incorporar, vía reglamentación, unidades de carga basadas en energía fotovoltaica o eólica con sus baterías para que las personas vayan y carguen sus unidades. Si el dueño no ha cargado el auto y tiene generación adicional disponible, la podría inyectar en esa red que está un poco maltrecha y la podría vender a la red”, detalló.

Según explicaron los comisionados del negociado a este rotativo, el reglamento que se creará atendería cómo y dónde se establecerán las estaciones de carga, los horarios en los que sería más viable conectarse al sistema para cargar y también las tarifas que se pagarían durante el día, para incentivar que estos carros sean cargados fuera de las horas pico del sistema.

La comisionada asociada Lillian Mateo Santos señaló que ya los “carros eléctricos están entrando a Puerto Rico. Puede ser que surjan incentivos mayores, dadas las acciones que está tomando el gobierno y este tipo de incentivos puede facilitar que más personas los adquieran”.

“Estamos en el momento justo para atender esto y estamos modernizando la red (eléctrica) con el uso de fondos federales. Es el momento óptimo para considerar esto. Yo creo que estamos en un buen punto”, agregó

Adelantó que harán otras reuniones para saber el sentir de los dueños de carros eléctricos y de quienes impulsan este mercado.

Avilés Deliz, en tanto, indicó que su expectativa es tener el reglamento antes de que se popularice el uso de carros eléctricos en la Isla.

En 2014 se aprobó la Ley 81 para fomentar la compra de vehículos eléctricos. Esta legislación exime del pago de arbitrios por los vehículos eléctricos y propone “eliminar todo tipo de obstáculo al establecimiento de la infraestructura necesaria para la instalación y uso de estaciones de recarga”.

Cinco años más tarde, en mayo de 2019, se aprobó la Ley 33, que establece como política pública que la Administración de Servicios Generales (ASG) reemplazará la flota de carros del gobierno por unidades que trabajen con fuentes alternativas al combustible fósil. Esta ley estableció que a partir del pasado año fiscal se comenzaría a adquirir vehículos híbridos o eléctricos con miras a que la flota del gobierno sea eléctrica a partir de 2027.

Joel Fontánez, subadministrador de Servicios Generales, aseguró que ya se había iniciado el proceso para adquirir vehículos híbridos o eléctricos. Sin embargo, informó que el proceso fue declarado desierto, debido a que la industria de autos no contaba con el inventario suficiente debido al retraso en la manufactura global, y porque a los interesados se les imposibilitaba cumplir con las condiciones requeridas por ley.

El funcionario explicó que primero tienen que atender algunos asuntos para que el gobierno pueda hacer el cambio de vehículo a eléctrico o híbrido y la iniciativa cumpla con su objetivo. Apuntó a que es necesario tener “infraestructura para áreas como carga eléctrica y pericia por parte del sector de mecánicos para proveer servicio a toda la flota del gobierno”.

“Nos encontramos evaluando opciones y comunicándonos con la industria automotriz en la Isla para buscar cómo flexibilizar las condiciones de manera que les proveamos las alternativas a los concesionarios para que puedan manejar la volatilidad en manufactura que les ha traído esta pandemia (de covid-19), mientras que a la vez los intereses del gobierno queden protegidos”, abundó.

Lo ven como una “necesidad”

La abogada Ruth Santiago, quien participa del consejo asesor de la Casa Blanca sobre justicia ambiental, declaró a EL VOCERO que electrificar los carros en la Isla es una necesidad, pero es preciso que se haga a base de energía renovable.

“Sabemos que las emisiones causadas por los transportes en Estados Unidos sobrepasan las emisiones de otros sectores, pero esa electrificación del transporte debe darse a base de energía renovable. Que haya estaciones de carga de energía renovable y no añadan a las emisiones, especialmente en las comunidades cercanas a las plantas”, afirmó Santiago, quien forma parte de la organización Queremos Sol.

“No puede haber un aumento en plantas de generación fósil para energizar carros porque así no logramos nada”, insistió.

Por su parte, Tomás Torres Placa, representante del consumidor ante la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), admitió que el sistema de generación que tiene la Isla no aguantaría tener que cargar carros eléctricos.

“Necesitamos una rápida implementación de paneles solares en estacionamientos, como en centros comerciales y agencias de gobierno —donde haya grandes espacios— y poner placas solares en esos estacionamientos. Tiene que haber placas solares en los hogares. Si eso no se hace, es inevitable que tengamos que retrasar la transición a vehículos eléctricos. El sistema no tiene capacidad para esa carga adicional”, expresó.

En la vista reciente del Negociado de Energía, el ingeniero Ángel David Rodríguez puntualizó que el plan fiscal de la AEE proyecta que para 2040 el 60% de los carros en Estados Unidos serán eléctricos. Detalló que en la Isla hay apenas 72 estaciones de carga y que el 48% está en el área metro.

“Sin lugar a dudas, en la medida que entren estos vehículos a la Isla, mayor será la demanda energética. La pregunta es si el sistema está preparado para esto y la contestación es que en este momento definitivamente no”, afirmó.

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