En una declaración jurada presentada hace una década y hecha pública este mes, Cosby admitió que les dio pastillas de metacualona a mujeres con las que quería tener relaciones sexuales, añadiendo pruebas de que su abogado, Patrick O'Connor, sabía que Cosby se había comportado de un modo que podía ser mal visto por la universidad.
El presidente del sindicato de profesores de la universidad exige que O'Connor se retire como presidente de la junta administrativa, pero funcionarios universitarios están apoyando al abogado. Media docena de administradores contactados por The Associated Press se abstuvieron de comentar sobre la situación, aunque uno, Joseph W. Marshall 3rd, expresó su "total apoyo" a O'Connor. Expertos están divididos en cuando a si el trabajo de O'Connor para Cosby constituía un claro conflicto de interés.
"En mi experiencia, el comportamiento ético de más alto nivel y el mejor interés de Temple siempre han guiado el liderazgo y relación del presidente (de la junta) con la universidad", dijo el rector de Temple, Neil Theobald, en un comunicado esta semana.