Las ventas estimadas del domingo señalaban que el drama de Clint Eastwood sobre Irak había sumado 31,9 millones en el fin de semana, lo que habría sido un récord para un fin de semana de final de la NFL.
Pero las cifras finales del lunes redujeron su total a 30,6 millones.
La diferencia fue suficiente para poner la película por debajo de "Hannah Montana/Miley Cyrus: The Best of Both Worlds Concert Tour" de 2008. Con 31,1 millones sigue siendo el mejor resultado de un fin de semana de Súper Bowl. Por lo general Hollywood evita estrenar películas importantes para no competir con el Súper Bowl, que suele hacer que menos gente vaya al cine el domingo.