"Clinton the Musical", una ocurrencia de dos hermanos australianos, debuta en el circuito off-Broadway el próximo mes con una premisa hilarante y dulces recuerdos de los 90.
La obra celebra al primer presidente nacido durante el "baby-boom", ese al que le gustaban más los calzoncillos que los boxers, tocaba el saxofón en televisión y que lideró un auge económico e hizo que lo impugnaran.
"Lo que hacía que el público estadounidense quisiera a Bill Clinton y lo siga queriendo es que es un ser humano con el que es muy fácil identificarse", dijo Paul Hodge, autor de la música y las letras y coescritor de la historia. "Era claramente humano y tenía defectos como todo el mundo".