Bullock no lo sabía entonces, pero el individuo había acechado por varios días los accesos externos y escrito en una libreta de espiral su obsesión por la actriz ganadora del Oscar.
Joshua James Corbett saltó la cerca de la casa de la artista, tocó el timbre 10 o 15 minutos y después ingresó en el inmueble por la puerta de un invernadero.
Bullock vio cuando el hombre pasaba frente a su dormitorio y se dirigía hacia el ático, situación que dio a la actriz la oportunidad de encerrarse detrás de una puerta de seguridad, ocultarse en un clóset y llamar a la policía.
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