“La idea es conseguirle un trabajo”, dijo en una entrevista telefónica reciente desde la Ciudad de México. “Debo decir que todavía no lo podemos ayudar, primero hay que grabar la canción y ayudarlo de verdad, porque hacer famoso a alguien no es ayudarlo, hay que apoyarlo de raíz con música, con arte”.
La historia de Beja y Domm parece salida de un cuento de hadas. El famoso músico mexicano y la otra mitad de Camila, Pablo Hurtado, caminaban por la calle cuando escucharon a Beja. Junto a ellos estaba la reportera de RCN Carolay Morales quien comenzó a grabar a Beja y tras ellos llegaron ejecutivos de la disquera de Camila, Sony Music.
Lo que les llamó la atención, dijo Domm, fue la voz de Beja, pero también su humildad y el deseo de ayudar a otros. En un principio pensaron contratarlo como corista de Camila, pero entonces se enteraron que había llegado sin documentos a Colombia.