La tradicional fiesta que enloquece a las adolescentes mexicanas convertidas en princesas por un día, y en la que las familias suelen gastar muchas veces hasta lo que no tienen, se convirtió el lunes para esta hija de rancheros en un fenómeno viral al que millones de personas respondieron en las redes sociales y que atrajo a cientos de curiosos y periodistas que retransmitían el evento al mundo entero.
Todo comenzó con un video subido a internet a comienzos de diciembre.
"Habrá una chiva, que creo que es de 10.000 pesos el primer lugar, y ya los otros dos, por allí nos acomodamos", decía Crescencio Ibarra, el padre de Rubí, con orgullo. "Quedan todos cordialmente invitados".