"No dejo que nada me presione", dice Herrera, quien cumplió 100 años el domingo.
Pinta desde la década de 1930, pero no vendió su primera obra hasta el 2004, cuando tenía 89 años. Luego de eso el reconocimiento llegó rápidamente. Hoy sus cuadros forman parte de las colecciones permanentes de grandes museos que incluyen el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Tate Modern de Londres.
"Blanco y verde", una pintura blanca de 1959 dominada por un triángulo invertido verde, es parte de la exhibición inaugural del nuevo Museo Whitney de Arte Americano en Nueva York, que planea dedicarle toda una muestra en el 2016.