Mundo 24 septiembre 2021

Escasez de camioneros... y de todo en Gran Bretaña

LONDRES (AP) — Las gasolineras están racionando los combustibles y cerrando algunos surtidores en una nueva manifestación de la escasez de productos que enfrenta Gran Bretaña, donde no hay batidos de leche en McDonald’s, KFC se está quedando sin pollo y abundan los estantes vacíos en los supermercados.

Una de las principales razones de todo esto es la falta de choferes de camiones. Una combinación de factores, incluidos Brexit y la pandemia del COVID-19, hizo que decenas de miles de camiones de carga se quedasen sin conductores.

A medida que aumenta el temor de grandes desajustes, los camioneros presionan al gobierno para que suavice las restricciones a la inmigración, de modo que se pueda contratar choferes en Europa y evitar una escasez de pavo y de juguetes para la Navidad.

El gobierno se resiste a hacerlo y trata de convencer a los británicos de que conduzcan camiones de carga, ocupación no muy popular, con fama de que paga poco y no es bien vista.

“Conducir camiones no es una ocupación sexy del siglo 21”, dijo Laurence Bolton, director del Centro Nacional de Conductores, una escuela de camioneros de Londres.

La imagen de los choferes, no obstante, podría estar cambiando. La escuela de Bolton registró un aumento del 20% en las solicitudes de ingreso desde que se empezaron a levantar las restricciones asociadas con la pandemia. Choferes de autobuses, personal de hospitales que se quedó sin trabajo e incluso expilotos de aviones quieren aprender a conducir camiones en vista de que hay mucha demanda de choferes y la paga ha mejorado.

“Se abren oportunidades”, expresó Stephen Thrower, de 31 años, conductor de una furgoneta que está tomando cursos de camionero. “Es un trabajo para toda la vida”.

Mientras un alumno ensayaba una marcha atrás con un camión enorme entre conos anaranjados, Bolton enumeró los factores que generaron la escasez de camioneros. La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, para empezar, hizo que muchos choferes europeos se volviesen a sus países. El gobierno corrigió lagunas legales que permitían a los camioneros eludir algunos impuestos. Pero los confinamientos por el COVID-19 interrumpieron los exámenes de conducción e impidieron la llegada de nuevos camioneros durante meses.

Otros países, incluidos Estados Unidos y Alemania, enfrentan una escasez de camioneros. Pero el problema de Gran Bretaña se ve agravado por el Brexit. La salida de los británicos de la UE el año pasado impide a los ciudadanos del bloque residir y trabajar en el Reino Unido, lo que dificulta la contratación de los choferes de Europa oriental de los que dependían.

Muchos choferes se fueron de Gran Bretaña por la pandemia y no se sabe si regresarán.

Las empresas de transporte de cargas de Gran Bretaña presionan para que los camioneros sean incorporados a una lista de ocupaciones que registran escasez de personal, lo que facilitaría el reclutamiento de camioneros de Europa.

El gobierno conservador, sin embargo, rechaza este tipo de soluciones, diciendo que hay que entrenar a los británicos para que desempeñen esas funciones.

“Hemos permitido que nuestro mercado nacional no rinda al máximo al dar trabajo a personas dispuestas a ganar menos y a trabajar en condiciones bastante malas muchas veces”, sostuvo Shapps ante la legislatura. “Es un tema que estamos decididos a resolver”.

En un esfuerzo por reclutar camioneros, el gobierno redujo los requisitos para manejar camiones.

Bolton ve con buenos ojos esas medidas, pero le preocupa el que se permita que una persona pase de manejar autos a conducir camiones de 18 ruedas sin la debida preparación.

“No me importa si eres el mejor conductor del mundo. Estamos hablando de (vehículos de) 16,5 metros (54 pies)”, manifestó.

Repentinamente, el oficio de camionero asoma como una ocupación tentadora. El chofer de un supermercado grande puede ganar hasta 50.000 libras (68.000 dólares) al año, más que muchos maestros, policías e incluso abogados.

“Es un mercado muy favorable para los camioneros”, dijo Bolton. “Saben que hay mucha demanda, que se pelean por ellos”.

Cadhene Lubin-Hewitt, un chofer de autobuses de 32 años que se prepara para tomar el examen de camionero, dice que decidió conducir camiones cuando se quedó sin trabajo el año pasado por la pandemia.

Asegura que la soledad y el estrés que enfrentan los camioneros no le preocupan. Manejar distancias largas, expresó, “es como ir a la playa”.

“No me voy a aburrir”, manifestó. “Pongo la música bien alto y manejo con una sonrisa, cantando”.

Fuente: Associated Press

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