Puerto Rico 11 octubre 2021

Flexibilización de restricciones ante el COVID-19 no puede ser total

Salubristas favorecen algunas relajaciones en la medida, pero cualquier modificación debe estar sujeta a condiciones para atender posibles repuntes

El actual descenso en contagios y hospitalizaciones por COVID-19 podría dar paso a algún tipo de flexibilización en las medidas establecidas mediante orden ejecutiva por el gobernador Pedro Pierluisi, aunque ninguna de las opciones planteadas por salubristas a este medio está libre de condiciones que permitan evitar un nuevo repunte.

“Imagino que se van a tomar flexibilizaciones. Ya estamos por debajo de la meta de la OMS (Organización Mundial de la Salud)”, planteó el doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, en referencia al umbral de 3% en la tasa de positividad que la entidad global recomienda utilizar como límite para el control de los contagios.

La orden ejecutiva 65 cumple su vigencia este jueves.

Ramos condicionó una flexibilización a que las autoridades actúen de inmediato de haber alguna señal mínima de aumento de casos, algo que no ocurrió con el repunte por la variante delta del coronavirus que causa el COVID-19, que se previó, al menos, desde mediados de julio.

“Cuando sabemos que vamos hacia un repunte, hay que tomar medidas temprano”, subrayó.

El médico también reiteró que hay que insistir en la vacunación, especialmente entre los jóvenes de 20 a 29 años. Aunque las defunciones han bajado, una de dos muertes reportadas por Salud ayer correspondía a una joven de 18 años no vacunada. La agencia no hizo referencia a condiciones preexistentes en ese caso. “Todos los que son mayor de 12 años deberían estar vacunados”, insistió Ramos.

En medio del repunte provocado por la variante delta, el gobernador Pedro Pierluisi había extendido la orden sin cambios el 20 de septiembre, en unión a la orden administrativa del secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado, que prohíbe la participación de menores de 12 años en eventos multitudinarios.

Las medidas vigentes desde el 2 de septiembre prohíben la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en cualquier lugar público entre la medianoche y las 5:00 a.m. También, se ordenó el cierre de todas las operaciones privadas que atienden público en el mismo horario, y se estableció el uso obligatorio de mascarilla en lugares cerrados y en aquellos abiertos en los que haya aglomeración de 50 personas o más. Estas medidas se sumaron a otras en vigor previo a la orden, como el requisito de vacunación o prueba negativa de COVID-19 para entrar a establecimientos.

Las medidas preventivas en vigor y el aumento en la cantidad de personas vacunadas parecen estar dando resultados positivos, aunque ha habido fluctuaciones. La tasa de positividad en pruebas descendió hasta 2.9% el 5 de octubre, apenas por debajo del umbral de 3% que la comunidad científica busca no sobrepasar.

Pero, según el análisis de la Coalición Científica, para el 9 de octubre, se encontraba nuevamente por encima del umbral, con 3.3%. Lo mismo se ha observado con la tasa de positividad en casos únicos, en 1.9% el 6 de octubre, aunque el 9 de octubre se colocó en 2.4%. Ambas tasas superaron el 10% y el 9%, respectivamente, en agosto.

Pese a las cifras, para la doctora Ángeles Rodríguez, ex epidemióloga del Estado, la orden ejecutiva debería extenderse sin cambios, al menos, una vez más.

“Si fuera yo la que tomara la decisión, la mantendría. Entiendo que ha sido mayormente las medidas preventivas las que han logrado ese éxito (el descenso). Mirando hacia las fiestas familiares que vienen, de Acción de Gracias, Navidad, yo sería bien conservadora. Debemos ser prudentes, pero la decisión es del Ejecutivo”, apuntó.

Rodríguez indicó que, antes de flexibilizar, debe esperarse a que esté disponible un tratamiento antiviral de uso oral contra el COVID-19. La posibilidad más cercana a que eso ocurra es con el medicamento Molnupiravir, de las empresas Merck y Ridgeback Biotherapeutics.

En cuanto a la cifra de hospitalizados por COVID-19, el número ha descendido hasta los 118 -la cifra reportada ayer por Salud- tras haber alcanzado una peligrosa cifra de 556 el 25 de agosto. El infectólogo Miguel Colón, del Hospital Auxilio Mutuo, indicó a este medio que ayer había unos 10 pacientes con COVID-19 recluidos en dicha institución hospitalaria.

En medio del repunte por delta, la cifra había alcanzado varias decenas de manera simultánea, explicó el médico.

Con el panorama actual y un 71.5% de la población total completamente vacunada -según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés)-, Colón favoreció una flexibilización en relación con las medidas actuales. “Creo que el pueblo se merece que flexibilicen un poco las restricciones, debido a que nuestra tasa ha bajado a menos del 3%, que es la meta”, planteó.

Asimismo, prevé que el número de vacunados aumentará, sobre todo cuandolos menores de 5 a 11 años puedan ser vacunados contra el COVID-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) sostendrá una reunión sobre este asunto el 26 de octubre.

Colón, sin embargo, enfatizó en que las flexibilizaciones deben beneficiar a las personas completamente vacunadas. También sostuvo que presentar una prueba negativa de COVID-19 con hasta 72 de antigüedad no es una medida efectiva como opción de requisito de entrada a establecimientos.

“En mi opinión y experiencia, no exime que ese paciente al momento de hacerse la prueba era negativo, y al otro día, sea positivo”, manifestó.

Notas Relacionadas

Deja tu comentario