Gobierno22 agosto 2019

Aplauden el trabajo de la senadora Laboy

Conocedores del quehacer legislativo analizan el desempeño de Zoé Laboy durante los 31 meses y medio que estuvo en el Capitolio

La figura de Zoé Laboy, una de las voces más liberales de la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Senado, tomó destaque este cuatrienio por su férrea defensa de legislación que hacía valer los derechos humanos de los ciudadanos y por su tenaz oposición a las medidas que podían afectar a las mujeres, niños y a la comunidad Lgbtt.

Ahora Laboy encara un nuevo reto desde la secretaría de la Gobernación. Su salida de la Legislatura fue descrita como una pérdida por algunos sectores de la sociedad civil. Mientras que analistas políticos reconocen que el puesto que ocupará es uno “de chaleco antibalas” para la gobernadora Wanda Vázquez Garced.

La labor de la renunciante senadora novoprogresista en la Casa de las Leyes se destacó por las investigaciones que cursó sobre los casos de hostigamiento sexual en la Universidad de Puerto Rico (UPR) y otra pesquisa en la que descubrió que el Negociado de Ciencias Forenses (NCF) mantenía más de 3,000 ‘rape kits’ con material genético de potenciales agresores sexuales sin ser procesados.

De igual manera, se caracterizó por su oposición al llamado proyecto de libertad religiosa, el cual de haberse convertido en ley daba paso a que los empleados de las agencias de gobierno se negaran a ofrecer a los ciudadanos servicios que consideraran contrarios a sus creencias religiosas. También se opuso a la medida que restringía el derecho al aborto e impulsó un proyecto tripartita que perseguía prohibir las terapias de conversión en menores de edad, que se alega sirven para modificar la orientación sexual de una persona. Ninguna de estas medidas, que generaron disputas entre los miembros del PNP en la Cámara y el Senado, logró convertirse en ley.

Una pérdida para el Senado

Amárilis Pagán, portavoz de Proyecto Matria, manifestó que la salida de Laboy supone una pérdida para el Senado. “No necesariamente nosotras estábamos de acuerdo con sus posturas en todos los temas, pero a pesar de eso en los pasados meses en proyectos de ley importante como el que restringía el derecho al aborto y el proyecto de libertad religiosa ella se posicionó a favor de los derechos humanos y en contra de esos proyectos”, señaló.

Laboy fue la propulsora del proyecto de ley que prohibía las terapias de conversión junto a los senadores de minoría Eduardo Bhatia, Juan Dalmau y José Vargas Vidot. La medida, con el lenguaje que propuso, tenía el aval de los miembros de la comunidad Lgbtt, pero no así de los representantes religiosos que cabildean con frecuencia en la Legislatura.

“Ese proyecto sí prohibía las terapias reparativas para niños y niñas de la comunidad Lgbtt. Más adelante también (Laboy) tuvo la valentía de oponerse a la segunda medida que se presentó y que abría la puerta a las terapias desde el sector religioso”, afirmó la activista.

Pagán se mostró preocupada de que Laboy se haya movido del Senado a La Fortaleza. “Ni en el Senado ni en Cámara existe otra legisladora capaz de asumir las posturas que ella estaba asumiendo por los derechos humanos y las comunidades Lgbtt. No hay ninguna otra mujer que asuma esas posturas. Examinas la Cámara y todas (las legisladoras) son de corte conservador y en el Senado también”, dijo.

Son dos las vacantes en la cámara alta

Con la salida de Laboy y de Margarita Nolasco son dos las vacantes por acumulación en el Senado. El PNP —que Thomas Rivera Schatz preside interinamente— deberá determinar ahora de qué manera las llenarán. El vicepresidente senatorial Larry Seilhamer reconoció que en ese cuerpo Laboy era “una voz vocal independiente” y que “asumía unas posturas de temas bien importantes en Puerto Rico”.

Según Rivera Schatz, para el cargo de Nolasco —quien ahora dirige la Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA)— hay al menos 10 personas interesadas. “Tenemos personas evaluando de qué manera se va a cubrir la vacante, si es por registro de afiliados o es por delegados. Parecería que es por registro de afiliados como establece la ley, pero cuando tengamos una determinación más definida, será en septiembre cuando se reúna el Directorio del PNP”, expresó el también líder senatorial.

El nombramiento de Laboy a La Fortaleza fue bien recibido por el presidente del Senado, pero las minorías vieron con suspicacia la decisión de Vázquez Garced de nombrar a una figura política como su mano derecha.

Un reto la alcaldía de San Juan

El abogado y analista Carlos Días Olivo señaló que el reto más grande de Laboy no es las posiciones controversiales que asumió como senadora, sino su aspiración a la alcaldía de San Juan. “En esa posición ella va a poner en vigor la política gubernamental de la gobernadora y no la de ella personal. Creo que el reto más grande —si bien es una persona que la respetan más allá del PNP por su experiencia política y administrativa— es que anteriormente había dicho que le interesa la alcaldía de San Juan para el 2020”, opinó.

“La posición de secretaria de la Gobernación es la posición que sirve de chaqueta antibalas para el gobernador o gobernadora de turno. Es la persona que supervisa la gente del gabinete, le da foete para que cumplan sus funciones y es la persona que le toca expresar las noticias antipáticas que no dirá la gobernadora”, señaló.

Laboy presidía la Comisión senatorial de Revitalización Social y Económica y era vicepresidenta de la Comisión de Seguridad Pública de ese cuerpo legislativo.

Fuente: elvocero.com

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