Se trata de una situación que el rector le ha planteado desde principios de este año a la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf) -que es la agencia enlace con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) para atender la reducción presupuestaria que enfrenta la institución, así como los señalamientos de MSCHE y no ha obtenido respuesta.

“En el primer correo (7 de mayo de 2021), se expone, citando textualmente a la agencia acreditadora MSCHE, no solamente la disciplina fiscal que ha mantenido la institución por los pasados años, sino también los servicios que estarían en riesgo por la precariedad presupuestaria que ha enfrentado la institución. En el último correo (14 de junio de 2021) se aborda la necesidad adicional de que el gobierno central no le ha brindado ni un centavo a la institución para los seguros de propiedad y el impacto adverso que tendría esto en el desembolso de los fondos obligados por FEMA”, explica el rector, mientras hace un llamado a que “nos sentemos y hagamos un análisis honesto de qué se puede hacer para proteger la educación y la cultura en Puerto Rico”.

Según el académico, MSCHE también ha destacado “lo mucho que hace la institución con lo poco que tiene”. Aún así, le preocupa que las observaciones de la agencia acreditadora no se vean como algo que hay que corregir de inmediato.

“A largo plazo, si pierdes la acreditación y la credibilidad, se van a afectar los ingresos por concepto de estudiantes, ni hablar de los que ya están matriculados. También me preocupa que no creo que el gobierno esté viendo eso. Por eso he tratado de que la comunicación con Aafaf sea lo más diáfana posible diciéndoles ‘esto es lo que está en juego’. No es solamente que nosotros podamos hacer el ‘tejemeneje’ clásico de corta por aquí y ahorra por allá”, explica.

De hecho, Segarra indica que Aafaf prometió una reunión para finales de mayo y luego la pospusieron para principios de junio, pero hasta ahora no ha pasado nada. “Son muy cordiales y hablan de cooperación con el Conservatorio, pero no hemos visto absolutamente nada. Lo que me preocupa es que sea esta retórica hueca de que vamos a hacer algo y no pasa nada”, se lamenta el rector, quien dice que como ciudadano le inquieta seriamente todo lo relacionado con la educación y la cultura en Puerto Rico “porque creo que nadie lo está tomando como absolutamente prioritario”.

Se refiere directamente a quienes toman decisiones, aunque acepta que la JSF es la que decide básicamente todo. “Por eso es por lo que nos hemos dirigido a Aafaf que, normalmente, ha fungido como el enlace con la JSF para llevar estos reclamos, que los vean en blanco y negro, que vean que no es la opinión del rector o de la administración, es la opinión de la agencia acreditadora”, agrega Segarra.

Millonario recorte de fondos

En términos de la reducción de fondos, el rector explica que la insitutción ha tenido un recorte de unos $400,000, además de que el gobierno no ha hecho una aportación a los seguros de propiedad de la institución que son requisitos para la obligación de los fondos de FEMA, lo que ascendería a aproximadamente a $800,000 más. “Estamos hablando de 1.2 millones de dólares, lo que afectaría la nómina y los servicios a los estudiantes”, agrega el educador, aunque entiende que el país está en austeridad.

Por otro lado, resalta que el Conservatorio ha cumplido con su responsabilidad fiscal, ha aumentado sus ingresos y ha cumplido con el ahorro en electricidad “pero no hay mucho más que podamos hacer”.

“Hasta ahora tenemos una opinión limpia de la agencia acreditadora en el estándar 6 con el aspecto financiero y fiscal de la institución. Lo que queremos ahora es sentarnos y buscar alternativas, ver de qué manera se puede ayudar no solamente al Conservatorio, también a la Escuela de Artes Plásticas, a la Orquesta Sinfónica y a la Universidad de Puerto Rico”, puntualiza.

Si no hay respuesta de Aafat, Segarra dice que puede pasar lo que se ha convertido en la práctica de muchas agencias del gobierno: dejar de pagar a los suplidores y los servicios de luz y el agua. Pero entiende que una institución como el Conservatorio, que tiene un récord limpio con MSCHE, tanto en sus estados financieros como de acreditación, no puede convertise en una agencia morosa, además del riesgo de desarrollar una reputación “que, ciertamente, no contribuye a la operación de una Universidad”.

Por eso también insiste en que el gobierno pague los seguros de propiedad para que FEMA reembolse el dinero. “Son obras de mitigación que el gobierno federal te dice, te doy el dinero, pero si no tienes una póliza de seguro no va a haber reembolso. Por una parte, hay 1.5 millones que ha obligado FEMA con el Conservatorio que no se van a poder poner en marcha si el gobierno no las asegura. Y es dinero que no ha sido contemplado en el presupuesto para los seguros del Conservatorio”, explica el rector, mientras hace un llamado al gobierno “para sentarnos y ver de qué manera nos puede ayudar, pero al no tener absolutamente ninguna respuesta deja a la institución en la oscuridad”.

Uno de los temores del rector, según el mismo enfatiza, es que “nos vaya a pasar lo mismo que (al departamento) de Neurocirugía del Recinto de Ciencias Médicas ”. “El hecho de que la austeridad ha seguido sin que se haga ningún tipo de análisis profundo sobre el impacto en la academia me asusta mucho, lo digo francamente”, abunda Segarra.

Fuente: eelnuevodia.com

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