Gobierno 24 mayo 2021

Incertidumbre sindical en la AEE

Sin precisar el impacto de LUMA en el futuro de los gremios de la corporación pública

A ocho días de que la compañía LUMA Energy asuma la operación del sistema de transmisión y distribución de electricidad de la Isla a un costo de $1,500 millones a 15 años, poco o nada se ha hablado sobre el impacto de esta privatización en las uniones que representan a los empleados que permanecerán bajo la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), quedando en el aire una gran interrogante: ¿sobreviven, se transforman o desaparecen?

No obstante, defensores del contrato de LUMA han planteado que las leyes que regulan el proceso de privatización estipulan en su lenguaje la garantía de empleo y beneficios adquiridos. Además, en una ponencia presentada ante la Legislatura el presidente de la empresa, Wayne Stensby, se mostró abierto en cuanto al tema de las uniones.

De hecho, en la plataforma digital de LUMA se establece que “una vez que se contrate a la fuerza laboral de LUMA, reconoceremos a los sindicatos que tienen el estatus de mayoría en las distintas unidades de negociación”. Sin embargo, un memorando de derecho encomendado por la Utier al Bufete Emmanuelli, C.S.P. establece que el contrato no protege a los empleados conforme a derecho y los convenios colectivos vigentes. Se alega que la compañía LUMA no es patrono sucesor.

De hecho, la unión estima que 2,200 de los sobre 3,000 unionados se afectan con el contrato y que cerca de 300 han pasado a LUMA. “Eso es partiendo de la premisa de que entre LUMA. La Utier va a seguir existiendo, la Utier va a seguir representando los trabajadores de generación (que queda en manos de la AEE) y la Utier va a seguir dando la lucha para evitar que el pueblo de Puerto Rico tenga el desastre de LUMA”, afirmó Ángel Figueroa Jaramillo, presidente del sindicato que nació hace 79 años.

Precisó que en estos momentos la preocupación del sindicato va más allá de su estructura. “Es los efectos que va a tener esto para el pueblo de Puerto Rico, que cada día se viene demostrando. Por tal razón, en estos momentos nuestros esfuerzos están dirigidos a eso y lo que sí puedo garantizar es que va a haber Utier por 80 años más”, agregó el líder sindical, quien considera que con estas movidas el gobierno intenta destruir no solo a la Utier, sino al sindicalismo puertorriqueño.

Dispuestos a negociar

Contrario a la postura de la Utier, el presidente de la Unión Insular de Trabajadores Industriales y Construcciones Eléctricas (Uitice), Héctor Reyes, indicó que su gremio espera seguir representando a los empleados de la AEE e incluso está abierto a tratar de representar a los que pasen a LUMA. De los 450 miembros de la Uitice, alrededor de 200 han hecho acercamientos a LUMA y la gran mayoría ha aceptado ofertas de la empresa privatizadora.

“La misma compañía LUMA ha indicado en varias ocasiones que ellos están abiertos a la representación sindical de sus trabajadores; sus compañías matrices ATCO & Quanta Services así lo han expresado también, porque ellos tienen empleados que son unionados. Partiendo de esa premisa, pues nosotros estaríamos abiertos a tratar de representar a nuestros trabajadores en la compañía”, agregó Reyes.

Golpe para la UEPI

Mientras, Miguel Cruz, presidente de la Unión de Empleados Profesionales Independiente (UEPI), dijo que el sindicato tiene una matrícula de cerca de 250 a 260 unionados y la mayoría trabaja en el área de transmisión y distribución de la AEE. De estos, estima que entre 20 a 30 deben haber aceptado ofertas con LUMA.

Cruz explicó que la mayor parte de sus unionados lleva entre 15 a 25 años en la AEE, por lo que “irse con LUMA no representa un negocio por la sencilla razón de que solo les quedan años para jubilarse. La gente que se ha ido con LUMA tiene menos de 15 años en la AEE”.

“Pero el grueso de mi matrícula es de transmisión y distribución, porque de generación no tengo tantos unionados. Por lo tanto, yo diría que un poquito más de la mitad de mi matrícula sí desaparece. Yo me quedaría con la matrícula que está solamente en generación y uno que otro que está en recibo. Fuera de ahí, mi matrícula se distribuye a través de las agencias del gobierno”, mencionó Cruz, reconociendo que la llegada de LUMA “sí es un golpe para las uniones”.

“Entiendo que nosotros tenemos que ajustarnos y como dicen por ahí, rehacernos y reinventarnos. No vamos a desaparecer porque aun con la cantidad de empleados que tenemos, podemos operar. Tenemos que hacer unos arreglos, o sea algunos ajustes económicos, pero podríamos seguir operando como matrícula. Claro, no va a ser igual, pues las uniones dependemos de las cuotas de los unionados”, sostuvo.

Alegan ofensiva contra los sindicatos

Para el expresidente de la Utier, Ricardo Santos, el segundo propósito que tiene el gobierno con la entrada de LUMA a la Isla es “eliminar y darle muerte” al sindicato debido a su trayectoria de lucha. “El gobierno no quiere tener ningún sindicato y si tiene algún sindicato, que esté sometido a los intereses económicos y políticos existentes”, puntualizó.

“Ahora el gobierno le está pasando factura (a la Utier), factura por la democracia. Hay otros sindicatos, incluso dentro de la autoridad, como lo es la Uitice, donde el liderato de esa unión ha estado comprometido con los intereses patronales y con los intereses del Partido Nuevo Progresista (PNP), y a esa unión que no tiene transparencia, el gobierno no la ataca, aunque ahora se la está llevando ‘enredá’ también con este proceso”, comentó Santos.

Admitió que el golpe que le dan a la Utier es uno bien fuerte porque prácticamente le están despidiendo a toda su matrícula, pero apuesta a la transformación. “Pienso que la Utier se va a transformar, contrario a lo que piensa el gobierno”, manifestó.

Hora de la transformación

En esa misma línea, el analista político y abogado Iván Rivera dijo que esta es una oportunidad para que la Utier se transforme.

“En Puerto Rico, el derecho a organizarse sindicalmente es de índole constitucional. Ningún contrato ni ninguna empresa que llegue puede evitar o prohibir que haya una organización sindical y la Utier tendría una excelente oportunidad de transformarse, cambiar su modelo. En lugar de ser un sindicato que opera bajo el manto de una unidad de operación del gobierno, pues hacerlo en una empresa privada”, sostuvo.

Fuente: elvocero.com

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