JUNTA DE CONTROL FISCAL 07 noviembre 2018

Con nuevas exigencias la junta

Líderes legislativos muestran reparos ante petición de más ahorros para sufragar la reforma contributiva

Al acercarse el fin de la sesión legislativa, la reforma contributiva continúa siendo la ficha del tranque entre la Legislatura y la Junta Federal de Control Fiscal, cuya directora ejecutiva, Natalie Jaresko, solicitó la inclusión de un lenguaje más restrictivo en el proyecto de ley.

Ambas partes participaron ayer de una reunión que se llevó a cabo en la oficina del presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez. Sin embargo, al concluir las conversaciones, Jaresko emitió unas declaraciones a la prensa —de 40 segundos—, por separado de los legisladores y se esfumó enseguida.

En la oficina de Méndez se encontraban el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, la secretaria del Departamento de Hacienda, Teresita Fuentes, y el presidente de la Comisión cameral de Hacienda, Antonio “Tony” Soto.

La junta le exigió tres asuntos a la Legislatura: un alza en las garantías de ahorros en el gobierno para atender cualquier descuadre causado por la implementación de la reforma contributiva; estudios sobre la regulación inicial de 25,000 máquinas tragamonedas que operan fuera de los casinos y limitar los poderes de la secretaria de Hacienda para llegar a acuerdos contributivos con personas o corporaciones con deudas tributarias.

Méndez comentó que hubo sintonía en los requerimientos relacionados a las tragamonedas y en mejorar el lenguaje para limitar los poderes de la titular de Hacienda. En cuanto a las garantías de ahorro, los presidentes legislativos mostraron reparos y solicitaron al organismo federal que les enviara “unos números” para poder llegar a ese acuerdo.

“Si logramos identificar esas mayores garantías y ahorros, ellos no tienen ningún tipo de objeción con el proyecto de reforma contributiva que hemos trabajado en conjunto. En ese aspecto, creo que estamos por un buen camino”, expresó Méndez.

En cambio, Rivera Schatz comentó que “somos de la opinión de que tal cual se diseñó y se aprobó (la reforma) están atendidas (las garantías de ahorro) conforme a la información que nos dio el Ejecutivo. Ellos quieren ahora elevar más el número, nos van a enviar información y entonces Hacienda revisará qué parte afectará de la reforma y del plan fiscal los números que nos van a proveer”.

“Dicho de una manera más sencilla: entre el gobernador, Cámara y Senado no hay diferencias”, resumió Rivera Schatz.

Por su parte, Soto se refirió a las garantías de ahorro que pidió la junta como un “nuevo requerimiento”, el cual se distancia de las objeciones que inicialmente mostró el ente federal en una carta enviada al gobierno el pasado viernes.

Entre las principales reservas de la junta fiscal figuraba la reducción del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU) en alimentos preparados de 11.5% a 7%. Además, pidió que se tomara en consideración la Ley 154 de 2010 sobre las Corporaciones de Control Foráneo en Puerto Rico.

Sin embargo, Soto indicó que ninguna de estas objeciones trascendió en la mesa de discusión que se celebró ayer. “Son tres puntos sencillos, no toda la gama de asuntos que presentó la junta dentro de su carta”, señaló.

Detalló que como resultado de la reunión se logró establecer que la discusión de la Ley 154 no debe formar parte de la nueva reforma contributiva.

Jaresko se limitó a decir que el encuentro fue “productivo”, aunque más tarde se expresó en un comunicado de prensa.

“Muchas de nuestras preocupaciones vienen de la tardanza en implementación y de los cambios al proyecto de ley (de reforma contributiva), los cuales reducen nuestra confianza en la habilidad del gobierno de Puerto Rico para lograr los ingresos antes de poder costear los créditos contributivos y las reducciones en tasas”, comentó.

Añadió que “analizaremos a profundidad cualquier cambio adicional que surja del proceso legislativo para asegurar el cumplimiento con el plan fiscal certificado”.

Rechazarían cambios “irrazonables”

EL VOCERO preguntó si la Asamblea Legislativa aceptaría cambios a la reforma contributiva tras la nueva información que pueda proveer la junta fiscal para lograr las garantías de ahorro que pide.

“Depende; si viene un planteamiento irrazonable por supuesto que no. Nosotros trabajamos para el pueblo de Puerto Rico. Si hay un planteamiento razonable no hay problema”, respondió Rivera Schatz.

Mientras, Méndez indicó que lo que el Ejecutivo estableció en el proyecto de reforma contributiva es razonable, “pero ellos quieren más”.

“Lo que está ahora mismo en el proyecto es razonable, es una garantía de que el gobierno va a tener un cojín lo suficientemente cómodo para que la reforma funcione”, explicó.

El presidente cameral explicó que esperarían por la información que se dispone a someter la junta federal antes de decidir en el pleno si concurren o no con las enmiendas que fueron realizadas a la reforma contributiva en el Senado. Si la Cámara no concurre con los cambios, la pieza legislativa regresaría al Senado la próxima semana, cuando se supone que culmine esta sesión.

Fuente: elvocero.com

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