Claudia Díaz y su esposo, Adrián Velásquez, fueron acusados de aceptar al menos 4,2 millones de dólares dentro de un plan de sobornos, según los cargos presentados el viernes. Los pagos provinieron de compañías y cuentas bancarias ubicadas en Suiza a cuentas de la pareja en Miami.
Detrás de los pagos, según los fiscales, se encontraba el empresario Raúl Gorrín, propietario de Globovisión, la última red privada de televisión que queda en el país. Gorrín figura en la lista de las personas más buscadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) después de ser acusado de estar implicado en una confabulación para lavar 2,4 millones de dólares en 2017. Su red televisiva está bajo sanciones estadounidenses por su presunto apoyo al gobierno socialista del sucesor de Chávez, Nicolás Maduro.