El alcalde Carlos Gimenez envió un memorándum al director de correccionales del condado para informarle que las prisiones deben retener a todos los inmigrantes indocumentados arrestados por la policía y entregarlos al Departamento de Seguridad Nacional siempre que así lo soliciten.
Aparentemente Trump aprobó la decisión de Miami-Dade al indicar en un tuit la tarde del jueves: "El alcalde de Miami-Dade deja política de santuario. La decisión correcta. ¡Fuerte!"
Antes del jueves, el condado sólo retenía a los detenidos si las autoridades federales de inmigración accedían a reembolsarle al condado los costos adicionales. La condición impuesta en 2013 colocó al condado en un reporte del Departamento de Justicia que enlistaba los lugares santuario que se negaban a acatar las peticiones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés).