Miami "no es una ciudad santuario... Cuando una agencia federal desea ayuda, los ayudamos, pero no somos agentes de inmigración. Cumplimos con las leyes federales", manifestó Giménez ante una veintena de niños inmigrantes que acudieron a su despacho a pedirle que mantuviera unidas a sus familias.
"Tenemos ciertas políticas de inmigración. No preguntamos si son legales o no", expresó el alcalde y de inmediato dijo que estaba en favor de una reforma migratoria integral y también de asegurar las fronteras.
Las declaraciones de Giménez tuvieron lugar en momentos que los inmigrantes que están sin papeles temen que el presidente electo Donald Trump cumpla con sus promesas electorales de deportar a 11 millones de indocumentados.