Nada menos que 25.000 cubanos en suelo norteamericano tienen órdenes de deportación, según la policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
Estos incluyen a personas con condenas penales graves o que representan una amenaza para la seguridad nacional y por lo tanto son considerados prioritarios para deportación por parte de los agentes encargados de hacer cumplir las leyes de inmigración
Esos inmigrantes aún no han sido repatriados a Cuba porque el gobierno del presidente Raúl Castro no les ha dado permiso para regresar. No está claro si el gobierno cubano modificará su posición.