Quienes se acercan donan latas de frijoles, pasta seca, arroz, dentífrico, papel higiénico, antibióticos, analgésicos, frazadas y ropa, que luego de ser empacados son trasladados a un contenedor inmenso que se encuentra del otro lado de la calle.
"Necesitan ayuda humanitaria, necesitan medicinas, comida", expresó a The Associated Press Aylín Cruz, una cubana de 29 años que estuvo varada en Nuevo Laredo unos 20 días hasta que las autoridades de inmigración estadounidenses le permitieron ingresar a Estados Unidos temporalmente, mientras procesan su pedido de asilo político.
"Se duerme en el piso y se come con lo que donan", explicó la joven que dijo ser activista del partido republicano cubano. Con esto, Cruz se refiere a decenas de cubanos que están varados desde hace semanas en Nuevo Laredo, en un limbo migratorio desde que el expresidente Barack Obama puso fin a mediados de enero a una política que les concedía un estatus legal al pisar estas tierras.