La ley prohíbe que gobiernos locales adopten políticas “santuario” que protegen a inmigrantes sin autorización de la deportación. Requerirá que las agencias del orden cumplan con los pedidos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas para detener inmigrantes que viven en el país de manera ilegal y fueron arrestados o hallados culpables de un delito grave, excepto víctimas y testigos de crímenes.
“Las ciudades santuario básicamente crean zonas libres de leyes en donde la gente puede llegar a nuestro estado ilegalmente y nuestro país ilegalmente, cometer delitos y luego salir caminando a la calle para seguir haciéndolo”, dijo DeSantis. “En Florida, eso no sucederá”.
La ceremonia de promulgación se realizó en el condado de Okaloosa, una de las áreas más conservadoras del estado. Una gran multitud que asistió a la ceremonia saludó con fuertes vítores cada mención de Trump.