Sólo un milagro permitiría a Miami remontar una desventaja de 1-3 en la serie ante un equipo extraordinario, que cuenta con dos de los cinco mejores jugadores de toda la liga.
Miami Heat, nada de qué avergonzarse
Seamos realistas: al Miami Heat le quedan horas de vida ante Los Angeles Lakers en la final de la NBA.
El Heat ha superado con creces cualquier expectativa, al llegar hasta la máxima instancia de la competencia, un año después de haber quedado fuera de la postemporada, a pesar de ser la NBA la liga en que más fácil se accede a los playoffs y muchas veces entran equipos hasta con récord perdedor.
Fundamentales fueron las adiciones en la temporada muerta de Jimmy Butler, vía canje, y de Tyler Herro, procedente del draft amateur, quienes se unieron a un muy mejorado Bam Adebayo y al veterano Goran Dragic en un núcleo diferente al del equipo que un año atrás terminó décimo entre 16 quintetos de la Conferencia del Este.