Se espera que el éxodo de pasajeros del Zaandaam y del Rotterdam continúe hasta el sábado, informaron las autoridades. Los residentes de Florida estaban desembarcando primero, seguidos por el resto de los pasajeros. Después de un chequeo realizado por paramédicos, las personas sin síntomas de COVID-19 eran llevadas en autobuses directamente al aeropuerto escoltados por agentes en motocicletas.
El jefe de policía del condado Broward, Gregory Tony, mandó a más de 70 agentes para desembarcar y transportar a los pasajeros.
“Es mucho trabajo humano, pero vale la pena. No queremos que muera nadie en las embarcaciones”, dijo Tony, y agregó que no había por qué seguir rechazando a los navíos. “No es un barco pirata... estos son nuestros hermanos y hermanas en este planeta”.