Cuando sólo faltan 14 días para los comicios, el candidato republicano hizo campaña en el reñido estado de Florida, mientras su equipo reconocía en público y en privado que la crucial Pennsylvania podría estar escapándosele de las manos. Eso le dejaría muy poco margen de maniobra para conseguir los 270 votos electorales necesarios para ganar la Casa Blanca el 8 de noviembre.
A pesar de sus continuas dificultades con las mujeres y con los miembros de las minorías, Trump se niega a suavizar su mensaje en los últimos días de la campaña con el fin de ampliar la coalición de grupos que lo respaldan. La estrategia no deja margen para el error.
Aun así, el magnate se mostró optimista durante una gira de tres días por Florida en momentos en que miles de habitantes comenzaron a votar en persona.