En un resultado inesperado, el peronista Scioli ganó en la primera vuelta del domingo de forma muy ajustada, con 36,86% de los votos contra 34,33% de Macri y no pudo evitar el balotaje, que se celebrará por primera vez en la historia de Argentina. Las encuestas habían vaticinado un triunfo más holgado del oficialista e incluso algunas señalaban que iba a ser elegido como sucesor de la presidenta Cristina Fernández en primera vuelta.
Scioli, del Frente para la Victoria, dijo en una rueda de prensa que "comienza una nueva elección" y pidió el apoyo a los electores del peronista disidente Sergio Masa, de Unidos por una Nueva Argentina, que sacó 21% de los votos en los comicios donde participaron seis fuerzas.
Sergio Massa se convirtió en una suerte de árbitro para la segunda vuelta y no ha anunciado a quién apoyará, aunque acotó que presentará un documento con ideas que considera fundamentales y que deberían respetar quienes disputarán el balotaje.